Consulta joven

Si tienes entre 18 y 26 años y tus ingresos son reducidos o estás en situación de paro, ¡estás de suerte con la tarifa especial Consulta Joven! (30€/sesión de 1h de duración).

Desarrollo emocional del joven

Más allá de los tópicos que se continúan escuchando hoy en día sobre la Juventud como “es la peor (o la mejor) etapa de la vida”, es un período más dentro de la línea de la vida con unos cambios físicos, psíquicos y emocionales asociados. Lo cierto es que estos cambios a menudo son vividos en forma de crisis por la dificultad emocional de asumir e integrar roles necesarios para que el/la joven descubra quién es él/ella y adquiera el rol de adult@ con autonomía y responsabilidad de decisión. Una autoestima sana determinará la forma de actuar y de estar en el mundo y el cómo se desarrollará en el futuro.
El joven necesita ser guiado y acompañado para conocer los propios recursos y sacar lo mejor de sí mism@s.

consulta joven

Los principales problemas de la Juventud y Adultez Joven susceptibles de ser tratados en Psicoterapia son:

  • Problemas de conducta: Control de impulsos, actitud temeraria, problemas en la socialización, conductas violentas, manipulación
  • Cuadro emocional patológico: depresión, ansiedad, fobias
  • Falta de regulación emocional
  • Dificultad en las relaciones interpersonales
  • Bajo rendimiento académico y poco interés escolar
  • Baja autoestima y dependencia emocional

Enfoque de la intervención

Sesiones de psicoterapia individual y familiar respondiendo a las necesidades particulares de cada joven, para acompañarle en su transición a la vida adulta desde el desarrollo de su liderazgo personal.

TESTIMONIOS

“El cambio de M”, M. madre de la paciente.

“Me gustaría compartir cómo fue nuestra vivencia y andadura en un momento dado de nuestras vidas en el cual necesitamos apoyo, ayuda y comprensión por parte de Paula y el Institut Goma porque no sabíamos cómo afrontar una situación nueva para nosotros.

Todo comenzó cuando mi hija ya no podría seguir jugando la próxima temporada en el equipo de básquet ya que el club tenía una filosofía diferente, en ese equipo mi hija tenía a algunas amigas de su clase y también a más amigas que había hecho durante los 4 años que estuvo jugando en ese equipo, a veces las decisiones de los adultos los niños no las entienden, para M. fue que ella era mala jugadora y que la echaban porque no lo hacía bien, durante el verano intentamos darle una visión diferente y que no perdiera la ilusión por el deporte, pero lo peor estaba por venir, al volver del verano y empezar el colegio mezclaron las clases y a ella la separaron de todas sus amigas quedándose sola en otro grupo, si a eso añadimos lo que había pasado en el Basquet el desenlace fue muy malo.

M. era una niña risueña, alegre, bromista, despreocupada, cariñosa, con una seguridad y confianza en sí misma aplastante, inteligente y con un buen rendimiento escolar una de las mejores, con un buen apetito y con un buen hábito de sueño.

Cuando empezó el curso escolar percibí cambios muy lentos pero que cada vez me preocupaban más, ya no estaba tan risueña tenía siempre la mirada triste y bajo mucho sus notas en el primer trimestre, cuando un niño no ríe y no llora hay un problema, entonces decidimos llevarla con Paula para que nos pudiera ayudar y digo nos pudiera porque no sólo era algo que le pasaba a M. sino también a la familia, yo me encontré muy perdida y sin saber qué hacer ni cómo poder ayudar a mi hija para que volviera a ser la de antes, fue un proceso largo en el cual tuvimos que adaptarnos a cada paso que íbamos dando, pero Paula estaba ahí para guiarnos en nuestras dudas y situaciones difíciles.

En el transcurso de los dos años que M. ha estado en tratamiento hemos tenido que tratar varios procesos, cuando empezó era una niña que no tenía ninguna confianza en sí misma y no se relacionaba con nadie a nivel amistad con niñas de su edad, siempre estaba triste, enfadada y desconfiada, en ese momento me enseñó cómo debía de tratarla sin avasallarla y sin sobre protegerla para no influir negativamente en su proceso, el primer año fue para que ella pudiera sacar a fuera todo esos sentimientos que los tenía guardados y no era capaz de sacarlos, después de un año duro fue capaz de hacerlo pero de tal manera que fue como si hubieran abierto la caja de Pandora y todo era llevado al extremos, la risa el llanto, la rabia, la ira……, creo que lo que peor llevo fue la rabia y la ira, era llevada a tal extremo que ella misma se hacía daño, eso fue muy difícil pero con las pautas que me enseñó pude ayudarla en casa, el consejo de Paula fue poner límites pero sobre todo saber cumplirlos, hay dos cosas muy importantes que me enseñó, no hay que poner castigos sino límites y no podemos pretender siempre tener la razón y que ellos nos las den porque tampoco aprenden nada, hay que pactar, el segundo año fue un ejercicio de controlar todos esos sentimientos pero también sacarlos en el momento que tocaba, y sobre todo que volviera a tener confianza en sí misma, creo que si eso no lo hubiera conseguido nada de lo otro hubiera tenido sentido.

Aunque ahora ya ha acabado su proceso cuando tiene algún problema se ve que pone en práctica las pautas que le han enseñado y la confianza en sí misma en facetas de su vida las ha recuperado por completo y en otras ella misma está trabajando en ello, pero para mí lo más importante es que ella vuelva a ser feliz y que sea la persona que era antes, cuando llegue por primera vez a la consulta de Paula recuerdo que lo primero que le dije es que quería que mi hija volviera a ser feliz, para nosotros era lo más importante y a lo que más valor le tiene que dar en la vida.
Es importante que cuando le pasa algo a una persona no sólo es ella la que tiene que afrontarlo hay que hacerlo en familia y que se den cuenta que están apoyados por los demás que somos los que tenemos que ayudar.

Quiero agradecerle a Paula todo el cariño que nos ha ofrecido en todo momento y sobre todo la ayuda que nos ha brindado no era un reto fácil ya que creo que era un caso complicado, pero gracias a ella todo está bien y lo aprendido funciona, lo importante no es curar es enseñar a afrontar para que no vuelva a suceder.”