Tu eje.
Tus decisiones.
Tu poder.
La mujer que eres ya está en ti. El trabajo es que empiece a tomar las riendas.
Procesos individuales para personas capaces que saben que tienen mucho más para ocupar, decidir y mostrar, pero se encuentran repitiendo situaciones profesionales que las alejan del lugar que saben que les corresponde.
Un espacio para mujeres potentes que funcionan bien… pero sostienen demasiado a costa de sí mismas:
- Se comparan constantemente.
- Dudan de su valor. Buscan aprobación sin darse cuenta.
- No descansan, aunque todo “parezca funcionar”.
- Deciden desde la presión y las expectativas, no desde su eje.
No necesitas arreglarte. Necesitas volver a tus riendas.
Es psicología para mujeres que ya han probado muchas cosas pero no acaban de sentirse mejor y mucho menos ocupar su lugar.
Comprender por qué funcionas así, desbloquearlo, colocarte en tu centro y tomar decisiones desde la calma y la coherencia.
Profundidad para la práctica profesional y en tu vida.
Dime si te sientes identificada con esto…
- Dudas de ti y de tu potencial, y te paralizas justo cuando necesitas dar un paso importante o delante de personas “con autoridad”.
- Te comparas constantemente, buscas aprobación y sientes que tu valor depende de lo que los demás piensen. Por ejemplo, al prepararte una presentación, estás más pendiente de: ¿gustará? ¿les servirá?
- Vives con autoexigencia y perfeccionismo, siempre alerta y agotada, sin poder disfrutar del día a día ni de tus logros.
- Te sientes culpable si no trabajas al 100% o si no estás disponible para todo y todos.
- Tomas decisiones desde la presión y lo que deberías ser/hacer no desde tu criterio, y eso te desgasta mental y físicamente. Nunca sabes si: ¿Decido porque lo quiero o porque debo?
El coste que pagas:
- Estás desconectada de ti misma y cada vez te decepcionas más de ti.
- La distancia entre quién realmente eres se hace más grande, y te frustras por no estar donde realmente quieres.
- Sobrepiensas cada acción y dudas más de tu valor.
- Buscas agradar. Cada vez te sientes más insegura aunque lo mantengas en secreto.
- La presión constante te quita energía, te impide disfrutar y limita tu capacidad de decidir con claridad y seguridad.
- El peso te agota.
Hoy no te propongo más terapia de la que entiendes pero no cambias. Te propongo recuperar tu lugar.
Desde es más liberador, potente y práctico:
Decisiones con criterio propio.
Valor propio e identidad reforzada.
Volver a ti. Reconnectar. Sentirte.
Liderazgo siendo tú sin necesidad de ponerte dura.
Bienvenida a tu eje.
Aquí hay caminos a medida para la mujer que decide comprometerse con ocupar su lugar, y que eso se traduzca en expresar voz, poner límites, relaciones y vida.
FOCUS
(2 semanas)
Tu punto de partida. Un proceso inicial para entender qué está pasando en una situación profesional concreta y descubrir qué está haciendo que sigas decidiendo desde un lugar que ya no representa quién eres.
FOCUS es ideal si…
Eres una persona capaz y con potencial y hay una situación profesional que no consigues desencallar.
Puede que:
- Tengas potencial pero a veces te haces pequeña
- No acabes de expresar tu voz, tu criterio con fuerza
- Hayas crecido profesionalmente y no acabes de ocupar la autoridad que ya tienes;
- Te cueste poner límites y acabes asumiendo más de lo que quieres;
- Trabajes más horas de las que necesitas porque no toleras dejar cosas pendientes;
- Cobres por debajo del valor que sabes que aportas;
- Te cueste negociar, exponerte o comunicar tu criterio;
- quieras hacer un cambio profesional pero sigas esperando tener más claridad, seguridad o certeza;
- o simplemente tengas la sensación de que hay una distancia entre la mujer que sabes que eres y cómo estás actuando en determinadas situaciones.
No necesitas llegar sabiendo exactamente qué te pasa.
Precisamente para eso existe FOCUS.
¿Con qué vas a salir?
Al terminar FOCUS no tendrás simplemente más información sobre ti.
Tendrás una lectura clara de:
La situación que estás viviendo.
Qué está ocurriendo realmente y qué coste está teniendo para ti.
El patrón desde el que estás operando.
Qué manera aprendida de funcionar está apareciendo y cómo está influyendo en tus decisiones.
La decisión que lo mantiene.
Qué estás haciendo, evitando, permitiendo o posponiendo que contribuye a que la situación continúe.
La mujer desde la que quieres empezar a decidir.
No una versión nueva de ti.
La mujer que ya eres y que quizá todavía no está ocupando las riendas en esta situación.
Y una próxima acción concreta.
Un movimiento real que puedas llevar a tu vida profesional.
Porque el objetivo no es que acabes pensando:
“Ahora entiendo por qué soy así.”
Sino:
“Ahora entiendo qué está pasando y sé qué puedo empezar a decidir diferente.”
¿Cómo trabajamos?
FOCUS comienza antes de nuestra sesión.
01. ORDENAR
Recibes un formulario que te ayuda a poner palabras y ordenar lo que estás viviendo.
No es un test para decirte quién eres.
Es un primer trabajo para mirar tu situación con más claridad.
Yo estudio tus respuestas antes de nuestra sesión para llegar con una primera lectura de tu caso.
02. ENTRAR EN LO QUE ESTÁ PASANDO
En nuestra sesión individual de 1h partimos de una situación profesional concreta.
Aquello que quieres cambiar.
Aquello que se repite.
Aquello que sabes que podrías hacer diferente, pero por alguna razón sigues haciendo de la misma manera.
Trabajamos también desde el cuerpo y la emoción, porque no todo lo que sabemos racionalmente está integrado en la manera en que actuamos.
03. VER QUIÉN ESTÁ TOMANDO LAS RIENDAS
Miramos el patrón que aparece en esa situación.
Pero no para etiquetarte.
Sino para entender qué versión de ti está tomando las decisiones hoy.
La perfeccionista que necesita hacerlo todo bien.
La que busca aprobación antes de ocupar su criterio.
La que se hace pequeña para no incomodar.
La que necesita tenerlo todo bajo control antes de avanzar.
La que sabe que quiere algo diferente pero sigue esperando sentirse preparada.
Y desde ahí abrimos otra posibilidad:
¿Qué cambia cuando empieza a decidir la mujer que ya eres?
04. LLEVARLO A UNA DECISIÓN
Porque entenderte no es el final.
El trabajo es llevar esa comprensión a una decisión concreta.
Identificamos qué decisión está manteniendo hoy la situación y cuál es el siguiente movimiento que puede empezar a cambiarla.
Para que lo que has visto en FOCUS pueda empezar a aparecer en tu manera de trabajar, comunicar, liderar, cobrar, poner límites o decidir.
INVERSIÓN: 120€
Resultados tangibles de mujeres que han pasado por mi Método Tú Decides
S. (Confidencial)
Al empezar, vivía con inseguridad y con miedo constante a que algo saliera mal. Había un bloqueo recurrente y una sensación profunda de no sentirme merecedora de lo que quería conseguir. Afrontaba las situaciones desde el miedo, con sufrimiento y con mucha carga interna.
A lo largo del acompañamiento fui tomando consciencia de que no soy mis pensamientos ni mis miedos, y de que existen situaciones externas que no definen mi valor. Esto me permitió empezar a salir de ese lugar de bloqueo y empezar a verme de otra forma.
He conseguido darme el merecimiento que necesitaba, y eso ha hecho que aumentara mi facturación, de miedo a no tener ingresos a tener que decir no.
He cambiado mi relación con la culpa y la responsabilidad, que antes eran muy pesadas.
Hoy pienso que soy importante, que me merezco lo que estoy ganando y que no le debo nada a nadie. He recuperado un lugar interno de más seguridad y valor propio.
Ahora me encuentro en un punto diferente al motivo inicial por el que empecé. Pongo límites, me priorizo y doy valor a mi trabajo desde otro lugar. Esto ha hecho que deje de dudar tanto y que me sostenga con más firmeza en lo que soy y en lo que hago.
Anna G.
Tenía mucha ansiedad y me sentía muy perdida por no saber cómo gestionar una época de mucho estrés en el trabajo. Vivía siempre a tope, sin desconectar, con pensamientos en bucle sobre el trabajo y la queja, lo que me llevaba a un colapso mental y físico. Afrontaba todo desde el hacer constante, siendo la “superwoman”, tirando siempre hacia adelante sin parar.
Lo que necesitaba era aprender a gestionar esa energía, que era demasiada para mí y que incluso me había hecho enfermar. A lo largo del proceso he tomado consciencia de que se puede cambiar la manera de hacer las cosas. Cuando llevas tantos años actuando de una forma, crees que es la única que existe, y no te planteas que puedes hacer desde otro lugar y desde otra energía.
He conseguido ser mucho más consciente de cómo actuaba y de por qué lo hacía, y para mí eso ha sido clave. Además, siento que dentro de mí ha habido un cambio difícil de explicar. Estoy empezando a practicar esta nueva manera de hacer, más alineada con mi energía: saber parar, respirar, escuchar las señales de mi cuerpo, expresarme sin miedo y ser yo misma en cualquier situación, especialmente en el ámbito laboral.
Ahora pienso que no tengo que tener miedo a ser como soy ni a mostrarme de verdad. Me siento con más ligereza. En mi día a día me priorizo, ya no intento agradar a nadie ni busco que me valoren por lo que hago, sino que actúo siendo yo tal cual.
Todo esto se traduce en más tranquilidad, más pausa y más conciencia de vida. Me siento mucho más alineada conmigo.
El valor diferencial del acompañamiento es que lo que trabajamos juntas va muy profundo, no se queda solo en la mente, sino que realmente se integra dentro de ti.
Como acompañante, destaco de ti el match que he hecho contigo. Desde el primer momento siento que me entiendes y que sabes por dónde guiarme, ya que a veces es difícil hacer entender el proceso interno que estoy viviendo, pero contigo siempre ha sido muy fácil.
Siempre me das herramientas útiles y haces que se integren con bastante rapidez. Solo tengo palabras de agradecimiento hacia ti, siempre.
T. (confidencial)
Vivía entre el miedo y la vergüenza, con una sensación constante de fracaso. Se repetían el agotamiento, la evasión y la procrastinación. Afrontaba estas situaciones aparentando normalidad y alta funcionalidad: por fuera parecía la misma, quizás con menos brillo, pero a nivel funcional daba el pego.
En el fondo, necesitaba recuperar la alegría y sentirme bien conmigo misma. A lo largo del proceso he tomado consciencia de muchas cosas: de mi valor, de mi propósito, de lo que me hace feliz y de lo que proyecto.
Si miro atrás, veo que he puesto en marcha el proceso que necesitaba para volver a recuperar la alegría, la energía, las ganas y la motivación. Me estoy acercando a mi mejor versión. Sé que aún queda camino, pero siento mucha más liberación e ilusión.
Ahora me siento más satisfecha con quien soy. Entiendo mejor el sentido de lo que hago y el porqué. A nivel emocional, hay mucha menos ansiedad, autoexigencia, tristeza, vergüenza y miedo.
Más que solo lo que hago, ha cambiado el cómo: ordeno mi tiempo y mi energía de una forma mucho más coherente conmigo misma. Y, aunque pueda parecer contradictorio, esto se traduce en un mayor y mejor rendimiento. Estoy recuperando mi brillo, mi ambición y mi potencial. Y, sobre todo, soy más feliz.
Destaco del acompañamiento que encaja bien con mi dinámica diaria y me ha proporcionado la flexibilidad que necesitaba en el proceso.
Y de ti, la honradez de asegurarte de que eras la persona adecuada para ello, especialmente teniendo en cuenta que yo trabajo en psicoterapia desde hace años, pero no estaba siendo suficiente en este caso.
Basta de empoderarte a costa de tu autoexigencia o de no ser tú. Vuelve a tu centro, recupera tu confianza y decide desde tu eje.
Si sientes que es tu momento, hablemos.
Agenda una llamada y en quince minutos valoraremos tu situación y veremos qué proceso es el adecuado para ti.
