Núria Roset

Asumí un cambio laboral importante y, en mi nuevo trabajo, tengo el reto de organizar el departamento administrativo en un momento de cambio generacional. Lo que me motivó a hacer el programa Reset fue la necesidad de no vivir desde la exigencia constante ni poner el trabajo por delante de todo. No quería seguir trabajando con tanta presión ni con la sensación de tener que estar siempre disponible, sin poder desconectar.

Con el programa he hecho un clic muy importante. Paula me ha ayudado a entender de dónde venía esta exigencia y esta necesidad de estar siempre disponible. A partir de ahí, me ha dado herramientas y me ha ayudado a tomar conciencia de la importancia de priorizarme y aprender a poner límites.

Gracias a este proceso, ahora estoy consiguiendo disfrutar más del trabajo, vivir con mucha más tranquilidad y exigirme menos, manteniendo al mismo tiempo la misma productividad.

Recomendaría el programa a todas aquellas mujeres que viven el trabajo con mucha exigencia y presión, para que puedan aprender a priorizarse y liderar desde una vertiente más humana consigo mismas.